El año pasado mi compañera de trabajo me enseñó a hacer
carpetas con los bricks de leche y zumo y lo pusimos en marcha en el campamento en que estábamos y a los niños les encantó la actividad.
Aquí os enseño la última que he hecho para guardar mis cosas.


La verdad es que es una manera rápida de tener una carpeta donde poder guardar diversos documentos, además... ¡no puede ser más personalizada! Es muy sencilla de hacer. Basta con cortar arriba y abajo el brick. Cortar también por uno de sus lados y doblarlo a la mitad para hacer la carpeta. Después lo que yo hago es forrarlo con papel de color y encima ponerle la imagen que quiera (en este caso unas fotografías que me gustaban de la ciudad de Praga) y a continuación forrarla con forro adhesivo. Para terminar sólo queda hacerle los agujeros para pasar la goma elástica.
¡Espero que os sea de ayuda!